Dulces y más dulces...Navidad, Reyes Magos, Pascuas, Rosh Hashana, Pesaj, Shavuot...las recetas que más nos gusten para compartirlas. La imagen es de unos ricos Arbolitos de Avellanas de Emi Pechar

martes, 21 de octubre de 2008

Los dulces de la Hermana Bernarda -para las fiestas-

Quiero aclarar que este artículo es de diciembre del 2002



"En la mesa navideña, no pueden faltar los dulces. De las variantes centroeuropeas preparadas por las célebres monjas suizas –a veces muy suculentas para el diciembre criollo– la REVISTA seleccionó las más amables, prácticas y atractivas"



Silencio y pulcritud envuelven esa gran casona del barrio de Belgrano donde viven y dan cursos de cocina y otros oficios hogareños algunas hermanas de la Santa Cruz. Más conocidas como las monjas suizas, desde hace años mujeres de toda edad encuentran un lugar donde aprender –previa rigurosa inscripción– los secretos de la cocina centroeuropea, mientras el espíritu se da tregua apartándose unas horas del mundanal ruido.


Por ello, cuando vi a la hermana María Bernarda por televisión enseñando lo que con tanta generosidad siempre transmitió, recordé esas inolvidables clases matutinas de los jueves.

Está igual –quizás un poco más delgada–, con su sonrisa de siempre y esa energía que ella decía recibir del Altísimo.



Consagrada, como el resto de las hermanas, al amor a sus semejantes, a la caridad y a la enseñanza de todo aquello que embellezca la convivencia en el hogar, encontró en la cocina y sus recetas un camino para que la palabra de Dios tuviera su espacio.

Las oraciones, siempre presentes antes de sentarnos a comer, cerraban la labor del día, abriendo el ánimo al goce después del trabajo.


Sus consejos culinarios, que fueron parte del estilo de esos cursos, recomendaban orden, economía, recetas exactas, higiene y el respeto por los alimentos, que llevan en sí la fuerza de la naturaleza.



Las fiestas navideñas aprontaban las preparaciones tradicionales llenas de calorías, aromas y colores, y cerraban el ciclo anual con pan dulce, panettone y stollen, según el estilo de cada colectividad.



Ayer, como hoy, se repite: la hermana Bernarda pondrá un toque verde del jardín, una ramita, unas hojas o una flor, como símbolo de la prolongación de la vida que está en todas partes y en la mesa también. ¡Felices fiestas!



Consejos prácticos


Lavar los huevos en el momento de utilizarlos para evitar que alguna impureza de la cáscara caiga en la preparación.


Retirar la clara retenida en los huecos, pasando la yema de un dedo, porque la suma de esos pequeños restos no rescatados atenta contra el equilibrio de los ingredientes.


En repostería, las cantidades deben ser exactas y no se tienen que alterar.


Para evitar que las tortas batidas y bizcochuelos caigan, incorporar como último paso las claras y, sobre ellas, la harina tamizada. Mezclar en forma envolvente ambos ingredientes, que se irán incorporando sin que el aireado pierda volumen.


Las masas de levadura deben tener su tiempo para que leven, y se cocinan a fuego mínimo.


La masa golpeada es la del strudel que se utiliza con rellenos salados y dulces. Cuanto más se la golpea, más se elastiza. Dejarla descansar antes de estirarla.



En Navidades como las de aquí-Argentina-, con mucho calor, estas masitas son ideales porque no necesitan horno:


Derretir en una cacerola 100 g de manteca, 100 g de azúcar negra y mezclar bien.

Retirar del fuego y añadir 150 g de dátiles picados, 50 g de nueces picadas y volver al fuego hasta que la mezcla quede brillosa, siempre revolviendo.

Retirar, echar 120 g de copos de arroz, mezclar y distribuir sobre una placa enmantecada, dejándola de 2 cm de grosor.

Aplastar con el revés de una cuchara, dejar enfriar y cortar en pequeños rectángulos.


Texto: Miriam Becker
La Nacion Revista